Ética de la respiración y cuarentena digital

Foto: Correo, 2020.

Esta experiencia de vivir una pandemia global, que únicamente conocíamos por libros de historia, resulta un tremendo reto para observar el comportamiento de nuestra sociedad e institucionalidad. Cuán solidarios pueden llegar a ser los ciudadanos, así como testear la capacidad del gobierno para aplicar políticas públicas adaptadas a la economía del comportamiento y no pensando en la racionalidad de las personas, como ha sido la fórmula tradicional de dictar las normas.

Se nos ofrece un extraordinario observatorio para evaluar la inteligencia de nuestro gobierno, asumiendo que puede dar un importante empujón “nudge” para mejorar el comportamiento y por tanto el cumplimiento de sus ciudadanos, sin necesidad de pasar por la racionalidad de la sanción que en nuestra realidad no funciona como incentivo.

Uno de esos casos es al que llamaremos el de la ética de la respiración. Todos respiramos, es nuestro derecho; sin embargo, ¿entendemos que ese derecho comprende el respeto al derecho de respirar de los demás? El cuidado y la forma que tenemos al estornudar, por ejemplo, encuadra en una lógica ética de respeto hacia el otro: empezamos a interiorizar que no puedo hacer lo que me da la gana, no estoy solo y vivo en sociedad.

Jorge Melo Vega, presidente de Responde.

Aprender a estornudar correctamente para no impactar en los otros, o como hacen los japoneses (hace tiempo, sin pandemia de por medio, poniéndose la mascarilla no por protegerse egoístamente, sino para no afectar a los otros); nos indica que podemos ser una sociedad más solidaria y con una calidad de ciudadanía que adquiere potencial.

Este detalle de la ética de la respiración puede ser un “nudge” para una mejora en la política pública en sanidad, pero generaría gran impacto para otro tipo de cumplimientos que aspiramos para la sociedad.

Por ahora, tenemos la experiencia de la cuarentena y la obligación de quedarse en casa. Un experto en marketing estaría en la gloria al encontrarse ante un escenario ideal para desarrollar iniciativas, sobre todo, porque nos encontramos ante una cuarentena digital.

Este es otro hito en la historia de la humanidad, la gente está confinada en sus hogares, pero muy comunicada y ávida de información. Son especialmente receptoras de mensajes (y también emisoras), no están solas y eso genera mucha tranquilidad. Este escenario era impensable un siglo atrás. Adicionalmente y gracias al desarrollo digital se pueden emplear múltiples plataformas: hace tan solo 15 años atrás tendríamos colapsadas todas las líneas telefónicas. Pero, el otro gran reto, como decíamos al inicio, es cuánto provecho podemos sacarle a este encierro digital.

La oportunidad que se nos presenta ahora es la de profundizar y hacer efectivos muchos proyectos de innovación que estaban en el gabinete. Vemos que varios colegios están funcionando digitalmente con cierta normalidad, empresas que descubren que el trabajo a distancia puede ser más eficiente que el presencial, hogares que en su cuarentena -porque no hay otra- terminan haciendo la compra online a la que tanto se resistían. Vemos en las noticias las múltiples formas creativas que en Europa vienen superando el encierro con las soluciones digitales, incluso en el entretenimiento, para muchos llegó el momento ideal de ver las series en streaming que tanto añoraban.

Definitivamente, la cuarentena ya no es la circunstancia dramática que nos contaba la historia.

Deja un comentario

Av. Del Parque Norte 1160, of 401
San Borja, Lima - Perú
(51 1) 223-2323